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16-sep.-2014

- Por Marta Andelman, Wetlands International Argentina -

“El flujo natural del agua en el Delta del Paraná está alterado .Sabemos que esto es causado por el aumento de infraestructura para la conversión de los humedales del Delta en tierras cultivables. Como resultado, las comunidades que habitamos la región nos encontramos más desprotegidas durante las regulares crecidas”. Señala un productor local que está deseoso de encontrar soluciones a este problema que afecta a la región y alrededores.

Muchos otros humedales en Argentina se ven negativamente afectados por la producción de soja a gran escala, la cual en la actualidad representa más del 60% del área cultivada en el país. El drenado de humedales para ganar tierras y la contaminación por el uso de químicos son los principales problemas. Un caso emblemático de pérdida de humedales son los bañados de Saladillo en la provincia de Córdoba, donde casi el 70% de las lagunas se perdieron por drenado.

Si bien la Asociación de Soja Responsable RTRS establece ciertos criterios para detener la conversión de áreas de alto valor para la conservación y promover las buenas prácticas de manejo, he llegado a la conclusión de que para una implementación efectiva y a gran escala de mejores prácticas de manejo de humedales en el sector productivo, necesitamos el diálogo constructivo de estos temas. También necesitamos de propuestas realistas, lo cual solo puede lograrse con aportes desde todos los sectores involucrados. Es por esto que Wetlands International Argentina organizó un primer desayuno para abrir el diálogo y recoger e intercambiar ideas que permitan abordar estos temas en el sector.

La mayoría de los asistentes estuvo de acuerdo en la necesidad imperiosa de revisar el actual sistema de retenciones de modo tal de crear incentivos para las buenas prácticas y desalentar las malas. Un participante dijo: “Sería importante generar mecanismos que premien con beneficios en los impuestos a los productores certificados, ya sea con RTRS u otro estándar accesible a los pequeños y medianos productores.

Los participantes también resaltaron que uno de los principales factores que amenaza el manejo responsable del cultivo de soja es el actual “modelo”, el cual no integra a los ecosistemas en ningún tipo de consideraciones y enfoques. De hecho, no existen políticas de estado que consideren los impactos socioambientales del monocultivo de soja, en un país donde la agricultura es uno de los pilares de su economía y donde la soja da cuenta de casi el 30% de las exportaciones.

También se mencionó que uno de los factores que llevó a esta situación es la falta de conocimiento y la necesidad de construir capacidades en el sector. “No hay canales de comunicación intersectoriales que faciliten el acceso a la información científica y técnica como base para la toma de decisiones y para la concientización sobre cómo incluir en la agenda del sector la conservación y las buenas prácticas en el manejo de los humedales”, dijo uno de los representantes del sector productivo.

Si bien la falta de políticas estatales amenaza la conservación de ecosistemas de alto valor para la conservación, el grupo estuvo de acuerdo en que existen oportunidades que permitirían construir el camino hacia un cultivo de soja responsable. “Argentina ha demostrado que tiene la capacidad para mejorar la productividad de la soja. No hay razones por las que científicos y técnicos puedan también desarrollar tecnología de punta asociada con prácticas agrícolas más responsables”, explicó el representante de uno de los grupos sojeros más importantes del país.

Por lo tanto, todos acordaron que es de principal importancia generar espacios de trabajo intersectoriales que integren el conocimiento existente y potencien las prácticas sustentables, ya que no hay necesidad de reinventar la pólvora. El diálogo en sesiones como este desayuno es un buen punto de partida para esto y por ende sería interesante continuar este proceso de diálogo y construcción de consenso, incluyendo también al sector público y a más representantes de la sociedad civil.

En Argentina, Wetlands International está promoviendo la ley de Presupuestos Mínimos de humedales, presentada al Congreso, lo cual considero que es un primer paso importantísimo para la conservación de los bienes y servicios que proveen los humedales.

Para responder a la demanda de más conocimiento, Wetlands International y sus socios trabajamos para establecer conocimiento de base a través del Observatorio Socioambiental de la Soja OSAS. Su objetivo es desarrollar información sólida en relación a los impactos de la expansión del cultivo de soja sobre los ecosistemas de humedales, sobre el agua y los medios de vida y llegar a los tomadores de decisión clave, como muchos de los presentes en el desayuno con nosotros.

Si estuviera interesado en participar en el próximo encuentro de diálogo, lo invito a que se contacte con Carmen Penedo de Wetlands International Argentina a cpenedo@humedales.org.ar y lo mantendremos informado sobre la próxima sesión.