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22-mar.-2017

Buenos Aires, Marzo 22 - La acción mancomunada de los habitantes locales junto a la Fundación Humedales con el aporte de la Fundación Avina y Coca Cola lograron la recuperación del agua de las Lagunas de Guanacache en el norte de la provincia de Mendoza. En tal sentido un grupo de empleados de las oficinas de Coca Cola recorrió el área a fin de ver de cerca los resultados de este esfuerzo conjunto que logró desde 2011 a 2016, la recuperación de 3.093.517 m3 de agua con las obras de restauración y conservación del Sitio Ramsar Lagunas de Guanacache. 

Acompañaron la visita el coordinador del proyecto Heber Sosa y una de las familias pobladoras de la región, la señora Rita Barroso, sus hijos y nietos.

La mayoría del grupo no conocía el proyecto y para ellos ha sido una gran oportunidad tomar contacto con una realidad tan ajena a su trabajo cotidiano, como también conocer el alcance de un proyecto de estas características y a los beneficiarios del mismo. Ha sido muy importante que un grupo de empleados del sector privado comprendan el valor agregado del trabajo conjunto entre empresa,  ONG y comunidad como contribución al bienestar de las comunidades y un camino hacia la responsabilidad social y ambiental de la empresa. Esperamos que esta visita incida en las decisiones que los asistentes deberán tomar en el futuro considerando el valor de la responsabilidad social como beneficio para la empresa y  las comunidades.

“Si usted tiene agua está todo bien. Pero sin agua, no hay nada”, nos explicó Rita. Ella recuerda que antes de las obras los pobladores esperaban con ansias que lloviese –algo que de por sí es poco frecuente en esta zona-para recolectar agua y atesorarla. Contó que vivieron el proceso de resecamiento que sufrió el sistema lagunar conformado por Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero –zona que abarca a su pueblo– a partir de mediados del siglo XX y como la recuperación de agua los ha beneficiado enormemente. Fue en ese entonces cuando los humedales empezaron a degradarse y desaparecer debido a la erosión provocada por el manejo inadecuado del agua, la deforestación, el sobrepastoreo del ganado y la invasión de especies exóticas. El impacto fue dramático: los animales no tenían dónde beber agua y, por falta de riego, era imposible que los cultivos crecieran. “Hoy la recuperación del agua contribuye a sostener nuestros medios de vida y están mejorando nuestra economía…”agrega Rita.

“La participación de las comunidades de Laguna de Guanacache fue esencial para poner el proyecto en marcha. Antes de empezar con las obras, se realizaron reuniones y talleres con la comunidad local y técnicos especialistas para definir las prioridades de restauración.  Con el pueblo de acuerdo, se definieron las características de cada obra y los materiales a utilizar. También se hicieron estudios técnicos de hidrología y agrimensura para asegurar el éxito de las intervenciones. Con la ayuda de una máquina retroexcavadora y un camión volcador, se levantaron terraplenes en barrancas, para detener la erosión y elevar el nivel de agua. Los terraplenes se revistieron con membrana geotextil, que se enterró y fijó al suelo con estacas, para evitar la erosión por el agua. La recuperación del agua se da por la lluvia, que se acumula y queda en una especie de embalse. Así, a medida que la obra se va llenando con sedimento, el agua acumulada inunda el fondo de la laguna restaurando el humedal…” explicó Heber Sosa a los asistentes.

Los participantes reconocieron la importancia de este trabajo para sus decisiones a futuro y el aprendizaje en terreno de la importancia de los humedales como proveedor de bienes y servicios ecosistémicos vitales para el bienestar humano.