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09-may.-2017

Buenos Aires, Argentina. El 10 de mayo se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias, organizado anualmente por la Secretaría de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS). El lema de esta año “Su Futuro es Nuestro Futuro – Un planeta saludable para las aves migratorias y las personas” destaca la necesidad del manejo sustentable de los recursos naturales, demostrando que la conservación de aves también es crucial para el futuro de la humanidad. Promueve la gran importancia de proteger a las aves migratorias por los vitales e importantes beneficios económicos y ambientales que mantienen. Un cambio en la migración de las aves podría llegar a convertirse en un grave problema que afectaría en gran medida al ser humano.

La mayoría de aves del hemisferio norte se alimentan de semillas, frutas e insectos. Durante el invierno todo su alimento se cubre de nieve o desaparece. Por este motivo las aves migran a otros lugares en búsqueda de alimento. La distancia de migración depende de cada tipo de ave. Las aves migratorias atraviesan miles de kilómetros. Este fenómeno de la migración es crucial porque las aves migratorias actúan como indicadores de la salud de los ecosistemas, la diversidad biológica y el cambio climático.

Muchas comunidades a lo largo de todo el planeta dependen económicamente de las aves migratorias para su sustento, a través de la subsistencia y creciente industria mundial del ecoturismo. Sin embargo a pesar del importante valor que tienen las aves para el bienestar humano y para todo el planeta, muchas actividades humanas ponen en grave peligro las poblaciones de aves migratorias en todo el mundo. Actividades tales como el cambio y uso intensivo de la tierra, la caza no sostenible, así como los impactos del cambio climático, la captura incidental en la pesca y la contaminación.

La oficina argentina de Wetlands International trabaja para conservar a las aves acuáticas y sus hábitats mediante diferentes iniciativas que incluyen el monitoreo de poblaciones y humedales, estudios sobre la distribución y migración, proyectos de conservación de especies amenazadas, y la conservación de los recursos acuáticos y la biodiversidad en arroceras.