Perspectiva de género para pensar el desarrollo sustentable de las actividades productivas artesanales en el Delta del río Paraná, Argentina

En este trabajo se buscó dar cuenta de los diversos niveles en que se expresan las desigualdades de género en la actualidad, analizando sus consecuencias para el desarrollo ambiental, social y económico de la región del Delta del Paraná, además de identificar el aporte que hacen las mujeres en el sostenimiento del ecosistema y de la producción. Es relevante comprender las relaciones que rigen localmente y reconocer las diferentes necesidades, el acceso a los recursos y las contribuciones de mujeres, hombres y niños. Este informe se propone servir como base de información y fuente de consulta para futuros proyectos que involucren estrategias de desarrollo en la región del Delta, de modo de poder alcanzar un empoderamiento más equitativo, en donde se comparta la toma de decisiones y el ejercicio del control por parte de hombres y mujeres.

En los últimos años, la región del Delta del Paraná se vio fuertemente afectada por la expansión de la agricultura, la forestación y la ganadería en forma intensiva, procesos que  desencadenaron varias problemáticas que tienen que enfrentar cotidianamente los pobladores isleños y ribereños que dependen para sus modos de vida de los recursos naturales del Delta. A partir de entrevistas individuales a pescadores de Grupos de Cambio Rural de las localidades de San Pedro y Ramallo y a asistentes al Centro de Formación Profesional de Campana, se buscó dar cuenta de estas cuestiones en pesquerías artesanales.
 
En general los resultados muestran que las mujeres están menos familiarizadas con las cuestiones ambientales y les falta información acerca de los usos de los recursos y sus consecuencias, lo cual representa  un punto vulnerable. Por su parte, los hombres están más informados sobre el desarrollo sostenible y las cuestiones ambientales que las mujeres pero, al depender de la pesca artesanal para su subsistencia, muchas veces no pueden hacer un uso sustentable del recurso.
 
Es común que se reproduzca un esquema donde las mujeres son las encargadas del cuidado de personas y de los hogares, por lo que ven muy limitadas sus oportunidades de empleo remunerado. Sin embargo, las mujeres poseen la capacidad de reutilizar el pescado, sacándole mayor provecho al recurso y generando valor agregado. A su vez, son componentes activos de los Grupos de Cambio Rural y tienen un fuerte compromiso en capacitarse, pues les interesan las actividades de agregado al pescado y se encargan de la venta en el puesto local.
 
Los hombres muestran iniciativas para asociarse en función de mejorar las condiciones ecológicas, a través de la regulación de los usos de los recursos del Delta. También promueven proyectos y acciones para poder valorizar la pesca sustentable y alcanzar nuevos mercados, y también buscan mejorar las técnicas de pesca y de procesamiento (cámara de frío, mejores herramientas) para evitar la usura de los acopiadores.
 
Los entrevistados resaltan que no hay una buena conexión entre la oferta y la demanda local y enfrentan serios problemas en la cantidad de peces disponibles. En este sentido, una de las recomendaciones es que se promuevan redes asociativas, que nucleen a los pescadores artesanales y mejoren sus condiciones de trabajo.
 
También sería de gran valor una investigación conjunta entre pescadores y técnicos, de la que podrían surgir estrategias de valor agregado en origen que maximicen las ganancias comerciales de estos grupos vulnerables y que a su vez promuevan una mínima presión sobre el recurso. Al utilizar los pescados de forma más eficiente, se podrían extraer menos peces del ambiente. Las mujeres podrían encargarse de estos aspectos, vendiendo pescado fileteado, conservas, empanadas, tartas, fabricando harina de pescado, etc.
 
En la misma línea, la Educación Ambiental en pesquerías artesanales y de subsistencia podría ser crucial para el desarrollo local sostenible, centrado en la protección del ambiente para garantizar el uso sostenido del recurso íctico por los pescadores, del que dependen tanto su economía familiar diaria como su cultura. En este proceso resulta fundamental mantener una mirada transversal desde una perspectiva de equidad de género, de modo de integrar a las mujeres y garantizar una mayor igualdad de oportunidades.
 
Todos estos aspectos deben ser considerados a la hora de incorporar las cuestiones de género en la planificación del medio ambiente y en el momento de pensar los distintos tipos de acciones que pueden mejorar la condición de la mujer en la conservación de la biodiversidad.

Taller de manualidades. Centro de Formación Profesional en isla de Campana