Construyendo resiliencia en comunidades indigenas e instituciones de Guatemala

Los socios de la Alianza por la Resiliencia trabajan para reducir los riesgos a sequías y deslizamientos de comunidades vulnerables en 5 departamentos de Guatemala. Adicional a asegurar los medios de vida de estas comunidades indígenas, mejorar su gestión de los recursos naturales y protección contra los desastres naturales, también desarrollamos su capacidad para influir en las decisiones que les afectan, y les involucramos en plataformas de intercambio de experiencias. Además, trabajando con distintos niveles de gobierno, conectamos las políticas nacionales con experiencias locales e influenciamos en los presupuestos municipales.

Dónde trabajamos

Guatemala es susceptible a desastres naturales tales como tormentas tropicales, huracanes y terremotos. El Informe de Evaluación Global de 2009 sobre la Reducción del Riesgo de Desastres clasifica a Guatemala como uno de los diez países del mundo más vulnerable a desastres naturales. La ubicación geográfica del país entre el Mar Caribe y el Océano Pacífico asegura frecuentes tormentas tropicales y huracanes. El huracán Mitch y la tormenta tropical Agatha devastaron al país en 1998 y 2010 respectivamente. En un clima cambiante, estos eventos climáticos extremos no sólo aumentan en número y frecuencia, sino también en intensidad.

Por otra parte, la variabilidad climática impacta severamente en especial al sector agrícola. La reciente crisis alimentaria en Guatemala (septiembre de 2009) fue debido a la prolongada sequía en el este y el noroeste del país. Los fenómenos de El Niño y La Niña, especialmente en 2010, incluso empeoraron la situación con incesantes lluvias, deslizamientos de tierra e inundaciones que afectaron a carreteras, puentes, cultivos y causaron innumerables muertes.

Adicionalmente, la ubicación geográfica de las tierras altas a lo largo de la falla de Motagua en la Fosa Mesoamericana provoca terremotos, temblores y actividad volcánica. Por ejemplo, los cuatro terremotos consecutivos en septiembre de 2011 causaron pánico y otro terremoto en noviembre de 2012 perturbó grandemente la vida pública. En total, hay 37 volcanes, de los cuales 4 están activos, volviendo más impredecible la vida cotidiana de los guatemaltecos.

¿Qué hacemos?

Durante el período de 2011 - 2014, los socios de la Alianza por la Resiliencia están trabajando para reducir los riesgos a sequías y deslizamientos de comunidades indígenas vulnerables en 5 departamentos de Guatemala: El Quiché (Santa Cruz y Sacapulas), Sololá (Nahualá), Zacapa (Cabañas), Chiquimula (Concepción Las Minas y Camotán) e Izabal (El Estor).

Medidas locales de RRD

Nuestra estrategia incluye la identificación de riesgos y encontrar medidas locales eficaces para disminuirlos. Por ejemplo, se identifican a los servicios ecosistémicos cruciales para los medios de vida,  y zonas de alto riesgo, de recarga hídrica y/o degradados. Para cada uno de ellos definimos sus mejores usos y medidas para reducir los riesgos. Analizando los diferentes usos productivos locales de los recursos naturales (incluyendo la agricultura, la ganadería y la silvicultura), resolvemos los conflictos entre los productores e introducimos prácticas más sostenibles, aumentando así  la resiliencia de todos.

Micro-proyectos de adaptación

Los micro-proyectos de adaptación incluyen la construcción de viveros para la reforestación de las riberas degradadas y zonas de recarga de acuíferos de tres micro-cuencas, para evitar la escasez de agua en los períodos secos prolongados, y también la reforestación de las laderas degradadas con especies de uso múltiple. Estas reforestaciones no sólo evitarán los deslizamientos en la temporada de lluvias, sino también proporcionarán leña y madera, contribuyendo a la seguridad alimentaria y la restauración del corredor biológico entre la Reserva de la Biosfera Sierra de las Minas y el Refugio de Vida Silvestre Bocas del Polochic.

Por otra parte, formamos a los miembros de la comunidad, y así construimos la capacidad de sus organizaciones locales para desarrollar sus propias medidas para reducir los riesgos como estrategia de adaptación al cambio climático y la restauración y manejo sostenible de sus recursos naturales.

Políticas y normas

Promovemos este enfoque a nivel del gobierno local, regional y nacional y sus instituciones, para que las políticas y normas nacionales sean compatibles con las regulaciones a nivel local. Uno de los principales resultados es la asignación de presupuesto municipal para la reducción del riesgo de desastres, la adaptación al cambio climático y la restauración y gestión del medio ambiente. Con la inclusión de las organizaciones locales en este trabajo, les damos una voz y la capacidad de influir en el diálogo sobre políticas a nivel local, regional y nacional.

Intercambio de experiencias

Además, juntos trabajamos para incluir a las redes sociales locales en plataformas departamentales y nacionales, donde pueden intercambiar sus experiencias y aprender de otros. En todas estas acciones se promueve el aprendizaje de las prácticas tradicionales complementadas por los conocimientos científicos, y el desarrollo de herramientas y prácticas sistematizadas para ser compartidos a través de la alianza y sus socios.

Socios

En Guatemala los socios de la Alianza por la Resiliencia trabajan a través de sus organizaciones locales, a excepción del Centro del Clima de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que trabaja a través de su oficina en Washington, EE.UU.

Wetlands International trabaja a través de su equipo en Guatemala, que recibe el apoyo técnico de la Oficina en Panamá.

La Cruz Roja Holandesa trabaja a través de la Cruz Roja Guatemalteca.

ASPRODE, la representación regional de Cordaid, trabaja en cooperación con Caritas Diócesis de Zacapa.

CARE trabaja a través de su equipo local de CARE Guatemalay la Asociación Vivamos Mejor en Sololá.