Banco comunitario de semillas criollas y nativas para conservar la diversidad biológica

En la comunidad de El Solís, municipio de Cabañas, Departamento de Zacapa, Guatemala, implementemos el microproyecto Banco Comunitario de Semillas Criollas para mantener la diversidad biológica y nativa local. Esta diversidad de especies contribuye al mantenimiento de los ecosistemas agrícolas ancestrales, como una de las mejores formas de adaptación al cambio climático.

La comunidad de El Solís está ubicada en el Municipio de Cabañas, del departamento de Zacapa, y forma parte integral de la microcuenca del río San Vicente. El territorio es parte del Corredor Seco de Guatemala, debido a sus características áridas. Cuenta  con limitados recursos hídricos y en constante riesgo de ser afectada por sequías extremas, que al mismo tiempo pueden conllevar a la pérdida de cultivos y por consiguiente a la escasez de alimentos.

¿De qué consiste?

El microproyecto Banco Comunitario de Semillas Criolla s y Nativas se conforma de una pequeña casa de bajareque de 16 m2 construida con material local, en donde funcionará el proyecto la que además cuenta con mobiliario y equipo mínimo como silos de metal, silos de cerámica, báscula, mobiliario de oficina, etc. los que en conjunto permitirán el  adecuado manejo y conservación de las semillas criollas y nativas con que cuenta la comunidad.

Impactos concretos

Este Microproyecto contribuye a la conservación de las especies criollas y nativas especialmente de alimento que existen en el área, por lo que se le da especial importancia a la conservación de los granos básicos criollos como el Maiz (Zea mayz) y el Frijol (Phaseolus vulgaris). Estos cultivos que constituyen parte del conocimiento y de la cultura ancestral y de la dieta cotidiana de las familias. Son estos granos que sostienen prácticamente la existencia y el desarrollo de las comunidades, en conjunción con las  variedades de verduras y hortalizas presentes en la localidad. El banco comunitario de semillas, de manera progresivamente irá incluyendo otras especies como medicinales, ornamentales, frutales e inclusive forestales que puedan contribuir con la conservación de la diversidad biológica local.

El banco de semillas, contribuirá a minimizar el riesgo de desastres por inseguridad alimentaria, al asegurar la disponibilidad de semillas para continuar con la producción de alimentos en ciclos sucesivos. Permitirá ser un mecanismo de adaptación humana al cambio climático. En los escenarios desarrollados por instituciones académicas (IARNA-URL, UVG) sobre cambio climático para la región del corredor seco, se prevé condiciones de sequía extrema en los próximos 20 años.

Con el banco de germoplasma se asegura mantener la agrobiodiversidad local especialmente de las especies de granos, frutales, hortalizas y legumbres, hierbas medicinales, inclusive de especies forestales nativas, las que están siendo expuestas a extinción debido a las semillas híbridas y transgénicas. Es y será un mecanismo de conservación e intercambio del conocimiento ancestral que prevalece en las comunidades rurales de Guatemala.

Replicación

Como efecto del proyecto, se espera que las  personas de las comunidades circunvecinas, visualicen la importancia de la conservación de las especies criollas y nativas de alimentos y toda la diversidad biológica presente en su entorno y que de manera sistemática y organizada implementen experiencias similares, para asegurar su sobrevivencia y adaptación a los efectos del cambio climático.

Socios

EL microproyecto de Banco Comunitario de Semillas Criollas es un esfuerzo conjunto en el marco de la Alianza por la Resiliencia (PfR por sus siglas en inglés) por lo que el proceso de implementación se desarrolló conjuntamente con Cáritas Zacapa/Cordaid.