Fortalecer las Capacidades para la Protección de Ecosistemas en la Microcuenca del Río Maza

La protección y conservación de los ecosistemas locales, especialmente los relacionados al bosque y agua, es sin lugar a dudas una de las mejores formas para mitigar los efectos del cambio climático. Con ecosistemas naturales sanos se asegura la diversidad biológica, el equilibrio de la zona, así como la provisión de los servicios ambientales que las personas y comunidades necesitan.

En base a la estrategia anterior, Wetlands International y la Asociación Vivamos Mejor AVM, implementan de manera conjunta el microproyecto denominado “Fortalecimiento de las Capacidades de la Coordinadora de la Microcuenca del Río Mazá, parte Alta, para la protección de ecosistemas y diversidad biológica mediante el uso y manejo adecuado del fuego en 15 comunidades de los municipios de Nahualá y Santa Catarina Ixtahuacán, Sololá.”  

Foto: laderas deforestadas causan el riesgo de deslizamientos. Juan Saloj

Para fortalecer las capacidades de la Coordinadora de la Microcuenca del Río Mazá, parte Alta, se realizan diferentes acciones, especialmente talleres de capacitaciones en temas tales como la importancia que tienen los ecosistemas como fuentes de vida y bienestar humano, así como sus dinámicas y relaciones e interrelaciones existentes, el manejo del fuego y de los incendios forestales; así como intercambio de experiencias, procesos de reforestación y formación de una brigada comunitaria de protección de ecosistemas. Ya se cumplió el primer taller el cual se desarrolló en la Aldea Tzanjuyub, municipio de Nahualá, Sololá.

A parte de las capacitaciones, el microproyecto se concreta con la dotación de herramientas y equipo mínimo necesario para el funcionamiento de la brigada, la cual se espera se desarrolle en el próximo mes de agosto del presente año.

Fotos: la primera capacitación como parte del microproyecto (arriba izq.); agricultura en las laderas (der.)

Impactos concretos

  • Contribución directa con el mantenimiento de 950 hectáreas de ecosistemas forestales especialmente comunal, de un valor ecológico muy importante por ser parte de la recarga hídrica de la microcuenca del Mazá.
  • Restauración de áreas degradadas mediante procesos de reforestación con especies nativas, en al menos 30 hectáreas, contribuyendo con la conservación de suelos y agua.
  • Implementación o fortalecimiento de sistemas agroforestales y agroecológicos en 3 hectáreas particulares.
  • Fortalecimiento y protección de las fuentes de agua, específicamente las que se ubican en la cabecera de la microcuenca del río Mazá que a la vez proveen servicios ambientales a la población, especialmente agua para consumo humano y riego.
  • Mantener la diversidad biológica, especialmente de flora en el área, mediante la plantación de especies nativas, contribuyendo también al hábitat de especies de fauna silvestre.
  • La reforestación y el fortalecimiento de los sistemas agroforestales permitirán mejor  protección de suelos y estabilización de zonas muy escarpadas, reduciendo los riesgos de  desastres, especialmente por derrumbes y deslaves.

Replicación

El microproyecto puede ser replicable en las regiones con condiciones similares como cabeceras de cuencas y áreas boscosas comunales y de recarga hídrica, y fundamentalmente en zonas en donde la población mantiene principios y valores ancestrales fuertemente ligados a la convivencia y conservación de la madre naturaleza, permitiendo tener un sistema organizativo natural y una alta participación individua y grupal en la conservación de los recursos naturales y de la madre naturaleza en general.

Socios

EL microproyecto es un esfuerzo conjunto en el marco de la Alianza por la Resiliencia (PfR por sus siglas en inglés) con la Asociación Vivamos Mejor (AVM), socio local de CARE y Wetlands International.

Alianza por la Resiliencia