Bosques energéticos para Rosquillas Somoteñas sostenibles

La industria de producción de la Rosquilla Somoteña moviliza importantes recursos económicos, mismos que se estiman en más de siete millones de dólares anuales, además de generar más de 700 empleos directos en el departamento de Madriz, Nicaragua. Sin embargo, la producción de estas delicias requiere cantidades excesivas de leña, presionando con ello los recursos forestales de la zona, ocasionando daños a la cobertura vegetal de la zona. Para dar más sostenibilidad a la cadena de valor, trabajamos con los productores y los dueños de bosques para manejar  bosques energéticos.

Como parte del programa de la Alianza por la Resiliencia, con el socio CARE trabajamos para garantizar la sostenibilidad de la producción de Rosquillas Somoteñas mediante acciones en el marco de cadenas de valor, y con enfoques de protección al medio ambiente y de género.

El objetivo es fortalecer la competitividad de los actores económicos representados en los diferentes eslabones que componen dicha cadena. Estos actores incluyen dueños de áreas de vocación forestal, encadenándolas de manera formal con las empresarias de las rosquillas las cuales se encuentran aglutinadas en el Grupo Empresarial de Rosquillas de Somoto (GERSOM).

Una de las acciones  importantes planteadas es el manejo racional del recurso bosque, de la regeneración natural y el impulso de acciones de reforestación; ya que hay un alto índice de pérdida de plantas por efectos climáticos, principalmente debidos a la sequía. En ese sentido hemos diseñado un plan de fortalecimiento de las capacidades de los dueños de bosque energéticos como miembros del comité de cadena. Los hemos capacitados en el manejo técnico y sostenible de sus áreas.

Como eje transversal hemos sensibilizado y motivado a los propietarios de áreas de vocación forestal con el objetivo de elaborar el plan de aprovechamiento o manejo de sus bosques en el corto, mediano y largo plazo. La incorporación de nuevos productores que legalicen su situación y lleven a cabo extracción y aprovechamiento racional de leña es un paso urgente y necesario para la consolidación del proceso. El manejo racional de sus áreas de bosques tiene el beneficio adicional de incrementar sus ingresos monetarios a través de la venta de las podas de ramas. Además, contribuye a la reducción del riesgo a sequía y deslizamientos.

Se estima que se requiere entre 185 y 370 hectáreas (Benavides 2009) de bosque manejado de forma sostenible, con sistemas de aprovechamiento de cada dos años, para abastecer la demanda de leña consumida en Somoto. Con el microproyecto de Wetlands International se incorporan 134 has con manejo silvicultural. En el caso de este tipo de manejo se deben hacer aprovechamientos de forma anual, se logra producir hasta 6 toneladas por hectárea por año.