Existen humedales en todos los países y climas, desde los polos hasta el trópico. Ellos constituyen uno de los bienes ambientales más importantes del planeta ya que son la base para el desarrollo y la supervivencia humana.
La preocupación por la pérdida y el deterioro de las especies y hábitat de humedales ha existido desde hace decenas de años. Como respuesta a ello, en el año 1971 se firmó un tratado internacional específico: la "Convención de Ramsar o sobre los Humedales" (Ramsar, Irán 1971) y se lanzaron importantes iniciativas de conservación por parte de gobiernos y ONGs.
Ecosistemas más amenazados del planeta
Sin embargo, los humedales siguen siendo los ecosistemas más amenazados del planeta, y es probable que la presión sobre ellos se intensifique aún más en las próximas décadas debido a la aceleración en el consumo mundial de agua, la modificación del hábitat y el cambio climático.
Convención Ramsar
La Convención Ramsar se ocupa tanto de los humedales continentales (por ejemplo pantanos, lagos, ríos, bosques inundados y turbales), como de los humedales costeros y aguas marinas someras (ejemplo arrecifes de coral, manglares y estuarios) y de los humedales artificiales (ejemplo arrozales, reservorios de agua y estanques).
Definición
La Convención define a los humedales como:
“Las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”.