Acciones de restauración de bofedales en Santa Clara y Llacta-Callahuay, Perú
Junto a ECOAN, realizamos intervenciones piloto en las comunidades de Santa Clara de Chuiroc y Llacta-Callahuay, impulsadas en el marco del Proyecto CLIMA Chinchaycocha. Estas acciones buscan recuperar la funcionalidad hídrica de los bofedales y fortalecer la gestión comunitaria del agua en el sur de Perú.
En el marco del Proyecto CLIMA Chinchaycocha, implementamos junto a ECOAN medidas de restauración y monitoreo en los bofedales de las comunidades de Santa Clara de Chuiroc y de la Parcialidad Santa María de Llacta y Callahuay, en Perú. Estas acciones se realizaron en colaboración con los comuneros locales, quienes no solo participaron en las labores de campo, sino también en la toma de decisiones sobre los sitios donde se realizaron las intervenciones.
El Proyecto CLIMA Chinchaycocha se desarrolla en el Lago Junín (Chinchaycocha), un reconocido Sitio Ramsar ubicado a más de 4.000 metros de altura en los Andes Centrales del Perú. El proyecto busca reducir las emisiones de carbono mediante la gestión sostenible de los bofedales, humedales que funcionan como esponjas naturales al retener inundaciones y sedimentos, filtrar aguas contaminadas y almacenar grandes cantidades de carbono. Además, promueven la conservación de la biodiversidad altoandina y la mejora de los medios de vida de las comunidades locales, integrando el conocimiento ancestral con prácticas científicas que aseguran la sostenibilidad a largo plazo.

En la comunidad de Parcialidad Santa María de Llacta y Callahuay, los trabajos se centraron en redirigir agua hacia un sector de bofedal degradado. Para ello, se aplicó la técnica de block ditches, que consiste en bloquear zanjas preexistentes con el fin de mejorar la capacidad de retención del agua. En este caso, se construyeron dos pequeños azudes que permitieron rehidratar la parcela, favoreciendo la retención de agua durante la estación seca y promoviendo así la recuperación de la vegetación característica de estos ecosistemas.
Por otra parte, en la comunidad de Santa Clara de Chuiroc, las pruebas piloto se enfocaron en el bloqueo del flujo de agua superficial mediante tablas de madera. Este método busca retener y distribuir el agua proveniente de las filtraciones de la represa ancestral de la laguna TaptapCocha, ubicada en las cercanías del sitio piloto. La intervención permitió optimizar el aprovechamiento del recurso hídrico disponible y fortalecer los procesos naturales de retención y filtración en el humedal.

En ambos casos, se avanzó en la puesta a punto de la metodología de monitoreo de emisiones de carbono, mediante la instalación de freatímetros. Estos dispositivos, que se insertan en la tierra, permiten medir el nivel del agua subterránea y son una herramienta clave para evaluar los cambios hidrológicos asociados a las acciones de restauración.
Estas experiencias forman parte de los esfuerzos por mejorar la salud de los humedales altoandinos y fortalecer la gestión comunitaria del agua, integrando saberes locales con conocimientos técnicos para asegurar la sostenibilidad de estos ecosistemas esenciales.