La Región andina: un lugar para conservar por Chris Baker

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¿Alguna vez escucharon ustedes hablar sobre la región de la Puna en América del Sur? Pocas semanas atrás tuve la oportunidad de visitar uno de los lugares donde trabajamos en la Puna, la Laguna de Pozuelos, en la Provincia de Jujuy, Argentina.

Allí me reuní con mis colegas para evaluar el trabajo que estamos realizando como parte de un proyecto piloto de dos años de duración y comenzar a planificar como replicar estas experiencias en el futuro.

Me inspiró el maravilloso paisaje, el modo de vida tradicional de estas comunidades y la extraordinaria biodiversidad. A pesar de ello, sentí una gran preocupación sobre cómo va a evolucionar esta región en el futuro con respecto a la gente y a la naturaleza.

 

La Puna es un área vasta de pastizales ubicados a gran altura en los Andes. Es un sitio remoto y apartado de la vida cotidiana de la mayoría de las personas. Está lejos de las grandes urbes y se asienta a la sombra de algunos de los picos más altos de los Andes. Trasciende los límites de Argentina, Bolivia, Chile and Perú y se ubica por encima de los 3500 m, suficiente para quitar el aliento. No solo se debe a la falta de oxígeno, la Puna presenta un paisaje escarpado de gran belleza. Aquí se revela la historia de la Cordillera de los Andes, que se forjó a través de increíbles movimientos terrestres que expusieron deposiciones geológicas modeladas por acción del agua y del viento. Además, es una región muy colorida.

  

Recortadas en un cielo azul profundo, las rocas le otorgan al paisaje una paleta cromática rica y variada, con un espectro de colores minerales que cambian continuamente a medida que el sol atraviesa el cielo. Entre colinas y montañas yacen remansos de calma y vida. Los humedales de lagunas de un azul intenso que albergan a flamencos, patos, aves zancudas y gansos de especies raras -muchos de los cuales están en peligro de extinción-, están rodeados por pastizales verdes y frondosas durante la estación húmeda. Aquí se estructuran comunidades cuyo modo de vida ha estado estrechamente ligado con su entorno desde hace cientos e incluso miles de años.

Sus pastizales son un imán para los pobladores porque ofrecen mejor forraje que el de las áreas montañosas circundantes. Éstos son usados para el pastoreo de ovejas, llamas, cabras y a veces vacas. En muchas áreas, cuatro de cada cinco personas participan en la cría de ganado como sustento y medio de vida.

La Laguna ocupa el 5% de una cuenca cerrada que a su vez cubre un área que es más del doble del área metropolitana de Buenos Aires. La cuenca y la Laguna están protegidas como Reserva de la Biosfera de UNESCO, por la Administración de Parques Nacionales y como Sitio Ramsar respectivamente. Todos los ríos de la cuenca desembocan en la parte oeste de la Laguna y sus lagunas satélite. Es el hogar de especies raras y atractivas tales como la vicuña y el Choique (ñandú petiso) y forma parte de una red de humedales distribuidos en la Puna que albergan especies de aves acuáticas poco frecuentes, como por ejemplo el Flamenco Altoandino.

  

Cerca de 3.800 personas viven en las comunidades ubicadas en la Reserva de la Biósfera de Pozuelos. Los lugareños tradicionalmente usan los extensos bañados que flanquean el lago para que pastoreen las llamas y las ovejas. La carne y la lana son elementos centrales de los medios de vida de los pobladores de la cuenca porque representan el sustento de los pobladores y aportan a la economía local.

La cultura de las comunidades locales está estrechamente relacionada con el ganado, cuya estado y riqueza se reflejan en el tamaño de los rebaños. Además, la minería es parte del paisaje desde hace mucho tiempo, y la minería artesanal ha sido un elemento importante en la economía de varios poblados.

Sin embargo, la vida en la cuenca se está volviendo cada vez más precaria para la gente y la naturaleza. El área de pastoreo alrededor de la Laguna se está reduciendo en calidad y en disponibilidad. El agua para el ganado y las comunidades es cada vez más escasa. Una antigua mina produjo una gran contaminación convirtiendo algunas áreas en peligrosas e inutilizables. Un modo de vida de cientos de años de antigüedad está amenazado. Los invito a que lean mi próximo blog cuyo título es “Un modo de vida amenazado” 

 

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